Una Luz Tenue

Domingo temprano por la mañana, me preparo física y psicológicamente para recorrer una nueva ruta de montaña. Religiosamente el día anterior había dispuesto llevar solo un pequeño equipo fotográfico para registrar el sendero, por cierto desconocido para mí. Comenzamos la ruta con mucha nubosidad, parecía que iba a llover. Luego de haber caminado un par de kilómetros, nos encontramos en un camino, más bien una carretera de tierra de pronunciada inclinación. Sin siquiera saber estábamos recorriendo uno de los caminos más antiguos del Parque Nacional El Ávila, llamado camino viejo o «De las Dos Aguadas». Durante la época colonial, este camino sirvió para transitar desde la Ciudad de Caracas hasta La Guaira. Motivado al poco tránsito en el mismo y el deslave en el estado Vargas durante el 1999, este camino se perdió totalmente, es transitable únicamente a pie y está en muy malas condiciones. Justo antes de identificar el lugar que demarcaba de manera precaria el comienzo del sendero hasta la Guaira, me encuentro al lado de un sembradío de hortalizas, donde por razones particulares logro ver como la luz del sol atenuada por una capa de nubes, atravesaban de manera idílica las flores y hojas de una planta de manzanilla, justo frente a mí. Saqué mi cámara lo más rápido que pude, dedo en el botón del obturador y este fue el resultado.