Un camino a elegir

Día a día nos encontramos en la disyuntiva si de verdad nos gusta lo que hacemos, damos vueltas alrededor de las cosas evaluando si estas cumplen con el propósito con el que fueron pensadas en una primera instancia. Muchas veces esta tarea puede ser infinitamente agobiante  teniendo en cuenta en la situación que vivimos actualmente en el país, donde a ciencia cierta no conocemos el rumbo que tiene el mismo. Elegir un camino muchas veces no es sencillo, a veces esta decisión esta soportada únicamente por la fe, ese deseo innato de querer sentirnos a gusto hace que la vida nos lleva a situaciones donde lo único que queda seguir es la intuición, dar rienda suelta a esa voz interna ante los vaivenes de la vida puede ser una herramienta de muchísima utilidad. Si bien nos preocupamos por el lugar a donde llegaremos, la vida se encarga de mostrarnos que la felicidad no es un final propiamente dicho, sino la suma de los caminos elegidos para llegar a nuestro destino.